Gambaroff impulsa su investigación sobre la superficie pintada como imagen y objeto, una interfaz donde los guiones culturales, los gestos personales y las contingencias materiales colisionan. Trabajando a través del deslizamiento entre intención y accidente, legibilidad y obstrucción, plantea la pintura como un espacio donde varios sistemas en competencia –lingüísticos, económicos, tecnológicos– luchan por la coherencia. La pintura se convierte en un campo en el que el pensamiento toma forma, se desvía y regresa sobre sí mismo.
Fuente: Contemporary Art Daily |